.: Sobre Lana :.




"Por la cabeza de Lana pasan siempre muchas cosas, a veces demasiadas. Pero lo que puede parecer un defecto, en realidad sólo es una parte más de su personalidad que en cierto momento puede convertirse en la chispa que haga que los engranajes empiecen a girar."





~El funeral~

Con un último puñado de tierra echado sobre la tapa del ataúd dieron la ceremonia por finalizada. Los asistentes, todos con ropas negras u oscuras empezaron a abandonar el lugar en silencio, puesto que los enterradores debían acabar su trabajo. El día era soleado para esa época del año, pero hacía frío y viento.
Esa mañana se habían visto abrigos largos y sombreros por doquier.

Empezó a mirar las coronas de flores fijamente. Había flores por todas partes y algo le llamaba la atención pero no sabía decir el qué con exactitud. Con su imagen y el olor embriagador que desprendían, el interés se convirtió poco a poco en obsesión de tal manera, que no podía apartar la vista de ellas. No podía sacarse las flores de la cabeza pero tampoco la tumba. La última imagen que había visto antes de que cerraran la tapa con clavos la había perturbado. Era el cadáver de una joven de pelo largo y castaño...de cara pálida, como era de esperar en ese estado.

La conocía. No podía ser de otra manera porque su cara le era muy familiar, tanto que rozaba lo desagradable...y el perfume de las flores que seguía inundando su mente...Había rosas negras entre ellas, era imposible no darse cuenta porque destacaban entre los lazos y flores blancas. El olor de las rosas negras, demasiado intenso, la llegaba a marear.

El viento seguía soplando fuerte en ese día frío y bonito. Los pétalos cedían ante él, subían al cielo en un suave remolino y volvían a caer como si fuera lluvia.

Emily se acercó. También vestía de negro y llevaba una capa larga con capucha que en esos momentos ya se había cubierto de pétalos blancos.
- Tenías que morir, ya te lo dije - le susurró al oido

Sobresaltada, apartó su vista de las flores por un momento para posarla en la lápida. El nombre que había escrito era el mismo que había atraído su atención sobre las cintas de las coronas, pero en ellas sólo se podía intuir porque estaban a lo lejos.

"Lana Trendwith"

"Don't mind the years of life,
but life in your years"